lunes, 23 de abril de 2012
El valor de la emigración y los jóvenes
La mayor parte de estos jóvenes no se han parado un momento a pensar sobre los riesgos que ese viaje conlleva. Muchos de ellos han sufrido situaciones críticas en tierras lejanas, problemas con agencias que sólo buscan el lucro, condiciones laborales que resultan diferentes a las que se les había prometido, irregularidades administrativas, delitos o discriminación y todo ello con el agravante de encontrarse fuera de sus países. ¿Qué deben hacer en esos casos y dónde pueden dirigirse?
A diferencia de nuestros antepasados emigrantes, estos jóvenes cuentan con una potentísima herramienta capaz de conectarles al segundo con la información, otros jóvenes o las instituciones: Internet. Con tan sólo un ordenador y una conexión, los emigrantes del siglo XXI son capaces de informarse y relacionarse a través de las redes sociales, multitud de blogs y portales institucionales. La generalización del uso de las nuevas tecnologías no debe ser pasada por alto por parte de las administraciones públicas, pues son precisamente ellas las que deben liderar un movimiento integrador de los jóvenes que residen fuera de España. Se trata, en definitiva, de utilizar estas herramientas 2.0 para integrar a los jóvenes en la emigración del siglo XXI, que ellos mismos están protagonizando. Desde la Administración Española siempre se ha contemplado la necesidad de apoyar iniciativas y medios que entiendan el recambio generacional.
Eso unido a que la salida de españoles que buscan un mejor futuro fuera es creciente, hace más importante si cabe la necesidad del buen funcionamiento de los servicios consulares, migratorios, educativos, etc. El próximo día 25 de abril tendremos la oportunidad de comentar estos retos con el Director General de Españoles en el Exterior y de Asuntos Consulares y Migratorios, D. Luis Fernández Cid, en uno de los encuentros que CEXT viene celebrando desde principios de año con diversos representantes de instituciones españolas en el exterior.
Por otro lado, la integración de estos jóvenes en los colectivos españoles en el exterior es imprescindible para poder establecer el relevo generacional y el aprovechamiento de este colectivo de ciudadanos, verdaderos embajadores de España en sus países de residencia. En palabras del Director General de Migraciones, D. Aurelio Mirás, durante su último viaje a Argentina, los centros de españoles en el exterior tienen el reto de integrar a los jóvenes . Para ello hay que apostar por iniciativas que se configuran entorno a un público joven, que utilicen su lenguaje y los medios digitales, y que consigan su participación en los movimientos y colectividades españoles en el exterior.
Uno de los problemas que tenemos en la sociedad española actual es el desánimo con el que nos enfrentamos a cualquier trámite con los organismos públicos. Paradójicamente estos organismos están haciendo una labor muy importante que no se está viendo reflejada por la mayoría de la colectividad que vive en el extranjero porque no está siendo bien comunicada. En primer lugar, porque seguro no se están usando los canales apropiados y segundo porque el mensaje es demasiado institucional y complicado, cuando realmente estamos asistiendo a la sociedad de lo instantáneo, donde el canal más utilizado para comunicarse está limitado a 140 caracteres.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Doctor, creo que tengo un problema…soy adicto al trabajo.

La Escuela de Negocios de Rouen, en Francia, ha llevado al mundo laboral las consecuencias del "sarna con gusto no pica": Ha realizado un estudio que asegura que existe una cierta adicción al trabajo que, lejos de ser perniciosa para la salud y la mente, puede ser constructiva.
Así, existe una categoría "aceptable" (o correcta) de "adicción al trabajo" que puede ser beneficiosa para el workaholic, para su empleador y para la sociedad en general. No se trata de enfermos por el trabajo, ni de locos. Es gente que quiere dejar las cosas hechas, y esto es lo único que puede colmar sus ansias de realización.
El autor del estudio, Yehuda Baruch, compara la adicción al trabajo con la adicción al chocolate: "Disfrutar de ese manjar no tiene por qué ser una condición debilitante. Puede ser saludable y reporta placer y energía. De forma similar, los workaholics reciben la contraprestación del disfrute por el trabajo. Si esto no menoscaba la propia salud mental o física, no hay motivo para prohibir lo que les reporta satisfacción".
El estudio advierte que esa adicción debe ser autoimpuesta, y no obligada por quien nos manda cumplir determinadas tareas. La adicción al trabajo se confunde a menudo con estar saturado o sobrecargado de tareas. La investigación de la Escuela de Rouen concluye que pasar más horas en el trabajo -si eso produce satisfacción y sentimiento de realización personal a quien lo hace-, no tiene por qué ser malo. Se trata de una motivación positiva. El problema llega cuando se trata de una obligación no deseada, por la necesidad de conseguir dinero extra o por la imposición de un jefe tóxico que nos explota.
En este escenario la filosofía del trabajador extremo no es sostenible. Ahora muchas empresas se aprovechan de la situación para presionar a sus empleados, y de este modo resulta casi imposible rendir al cien por cien; no se puede ser plenamente productivo, porque la persona no está centrada ni equilibrada. En este escenario, además, se genera un caldo de cultivo propicio para la pseudoexplotación y el semiesclavismo, porque el miedo genera aceptación y complicidad.
Si por el contrario está obligado por su empresa o por su jefe a un ritmo de trabajo vertiginoso, con plazos muy ajustados para todo y a un flujo impredecible de actividad, manteniendo jornadas de entre 70 y 120 horas semanales; si está obligado a viajar constantemente por cuestiones profesionales o a acudir con frecuencia a eventos relacionados con su trabajo más allá de las horas de oficina, entonces es usted un empleado extremo, y el peligro de adicción negativa es evidente. El trabajo es una prioridad para usted frente a las relaciones sociales o la propia salud. Tiene motivos para preocuparse.
Fuente: Expansión
viernes, 4 de noviembre de 2011
Resumen de la semana en CEXT

martes, 25 de octubre de 2011
Julio Muñoz Sánchez, el trabajador español en activo que más años ha cotizado

miércoles, 21 de septiembre de 2011
Ayudas de las CC.AA para montar tu negocio

martes, 19 de enero de 2010
Beca para españoles residentes en el exterior
Esta oferta de formación educativa superior para ciudadanos españoles consiste en la realización de estudios en España y en el exterior y las plazas que se ofrecen son para el periodo comprendido entre el 1 de julio de 2010 y el 31 de diciembre de 2011.¿Qué gastos cubre?
El coste que implica la formación en universidades, centros y organismos de investigación extranjeros de titulados superiores españoles, teniendo por finalidad facilitar la formación en el ámbito de la cooperación para el desarrollo.
También se convocan becas de formación en el campo de la gestión y la cooperación cultural, como elemento estratégico y sectorial de la ayuda oficial española al desarrollo y como parte de la política cultural española con el exterior.
Capítulos
Los programas de Becas Maec-Aeci para ciudadanos españoles para el curso académico 2010-11 tienen por objeto la realización de estudios, cursos, estancias de formación e investigación en España y en el exterior, según los distintos programas de becas, agrupados por capítulos.
Si quieres conocer más sobre estas becas, consulta la información completa en CEXT
Si quieres consultar otras becas, entra en nuestra sección de Educación
